Sin embargo, sigue habiendo algunos aspectos del tráfico por carretera con los que las personas simplemente pueden lidiar mejor que la tecnología. Esto es especialmente cierto en el caso de la apreciación de la situación en su conjunto. Hoy en día, las personas siguen siendo capaces de comprender intuitivamente las situaciones (incluyendo los escenarios de tráfico) de forma holística y, dependiendo de la experiencia de cada uno, pueden hacerlo con gran rapidez. De un vistazo podemos saber si una bolsa de papel está volando delante del auto o si un perro se ha cruzado en su camino. Las máquinas aún tienen que aprender a interpretar los datos de las imágenes y los sensores de forma confiable.
Esto implica que, en un futuro previsible, la tarea consistirá en lograr una buena interacción entre los seres humanos y las máquinas. ZF demuestra qué forma podría adoptar con su sistema de Nivel 2+, ZF coPILOT. Este sistema inteligente y avanzado de asistencia al conductor ofrece funciones de conducción y seguridad que van mucho más allá del nivel de características de un sistema normal de nivel 2 para la conducción semiautónoma. Por ejemplo, el ZF coPILOT analiza continuamente el entorno del automóvil, lo que le permite reconocer a los peatones o al tráfico que circula en sentido contrario y ayudar a los conductores humanos en caso de que se les pase algo por alto.